miércoles, 18 de septiembre de 2013

Andaira


¡Anda! ¡Andaira Donaire! - empecé a gritar cuando la vi – Andaira, hazme caso – sabia que ella no quería hablar conmigo desde que me vio con Vagonia.

     Vagonia era una chica nueva, llegada de Chile, su familia se había mudado hace apenas un mes y ella había entrado a la escuela una semana atrás.
Andaira era mi novia, la conocía desde hacía ya vario tiempo atrás, era la mejor novia que pude encontrar en mi vida, o al menos lo que había vivido.

     Andaira y Calixto fueron los primeros en hablar con Vagonia, mi Anda tan generosa y sociable siempre trataba de hacer nuevas amistades, en especial tratándose de alguien que llegara en un momento en que el curso estaba tan avanzado.

     Recuerdo cuando Waldo y Sisol llegaron, mi Anda trataba de integrarlos al grupo y aunque ellos dos se resistieron por mucho tiempo, lo logro. Mi Andaira si se propone algo lo logra, no importa que sea.

     Pero, no sé qué paso hoy, ¡ah! Odio que Andaira se enoje conmigo, y más por algo tan tonto como que me viera con Vagonia es una actitud comprometedora que no fue mi culpa.

     Aunque, yo no hice nada. Fue Vagonia la que se me insinuó, fue ella que con voz seductora decía mi nombre: “Roderick, Roderick ¿Me explicarías lo de matemáticas?”. 

     Después de esto no sé como le gusta a Waldo, él dice que ella en el provoca un temblor emocional, por ella renunciaría a su alma y aceptaría cualquier castigo, creo que está loco;  no logro comprender el porqué él no anda con Sisol, se veía que ella era la chava ideal para él.

     Pero en fin, yo… yo… ¡Soy un tonto! ¡¿Cómo no me di cuenta de que Vagonia quería besarme?! Y peor aún ¿Cómo no la detuve cuando lo hizo?

     Aunque pensándolo bien, no me arrepiento tanto de haber besado a Vagonia, al fin y al cabo besa mejor que Andaira y Andaira besa mejor que Sisol.

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