¡Anda! ¡Andaira Donaire! - empecé a gritar cuando
la vi – Andaira, hazme caso – sabia que ella no quería hablar conmigo desde que
me vio con Vagonia.
Vagonia
era una chica nueva, llegada de Chile, su familia se había mudado hace apenas
un mes y ella había entrado a la escuela una semana atrás.
Andaira
era mi novia, la conocía desde hacía ya vario tiempo atrás, era la mejor novia
que pude encontrar en mi vida, o al menos lo que había vivido.
Andaira
y Calixto fueron los primeros en hablar con Vagonia, mi Anda tan generosa y
sociable siempre trataba de hacer nuevas amistades, en especial tratándose de
alguien que llegara en un momento en que el curso estaba tan avanzado.
Recuerdo
cuando Waldo y Sisol llegaron, mi Anda trataba de integrarlos al grupo y aunque
ellos dos se resistieron por mucho tiempo, lo logro. Mi Andaira si se propone
algo lo logra, no importa que sea.
Pero,
no sé qué paso hoy, ¡ah! Odio que Andaira se enoje conmigo, y más por algo tan
tonto como que me viera con Vagonia es una actitud comprometedora que no fue mi
culpa.
Aunque,
yo no hice nada. Fue Vagonia la que se me insinuó, fue ella que con voz
seductora decía mi nombre: “Roderick, Roderick ¿Me explicarías lo de
matemáticas?”.
Después
de esto no sé como le gusta a Waldo, él dice que ella en el provoca un temblor
emocional, por ella renunciaría a su alma y aceptaría cualquier castigo, creo
que está loco; no logro comprender el
porqué él no anda con Sisol, se veía que ella era la chava ideal para él.
Pero
en fin, yo… yo… ¡Soy un tonto! ¡¿Cómo no me di cuenta de que Vagonia quería
besarme?! Y peor aún ¿Cómo no la detuve cuando lo hizo?
Aunque
pensándolo bien, no me arrepiento tanto de haber besado a Vagonia, al fin y al
cabo besa mejor que Andaira y Andaira besa mejor que Sisol.
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